El prior general, a los jóvenes agustinos: «En vuestras manos está el futuro de la orden»

(P. Alejandro Moral Antón, Prior General OSA).- Queridos hermanos y hermanas: En un momento en el que la Iglesia reflexiona con y sobre los jóvenes (Sínodo de Obispos, Jornada Mundial de la Juventud), quiero dirigirme a vosotros, los hermanos y hermanas de la Orden de San Agustín que estáis en esa franja de edad, de límites imprecisos, pero que constituye un significativo sector con una importantísima perspectiva no exenta de responsabilidad. Ciertamente, en vuestras manos está el futuro de la Orden.

Estamos preparando el Encuentro Agustiniano de Jóvenes y yo mismo he dirigido recientemente una carta a los jóvenes de los colegios, parroquias y otros grupos agustinianos. Pero quería ponerme en contacto también con vosotros, agustinos y agustinas jóvenes. Os escribo desde el corazón, con el deseo de continuar un diálogo ya iniciado en diversos encuentros y visitas. He procurado conoceros y saludaros. Y sobre todo escucharos. Creo, sinceramente, que vuestra aportación es imprescindible y, por tanto, no debe abordarse desde la demagogia o el halago complaciente, sino desde la confianza, la exigencia y la claridad. Y, siempre, desde la amistad.

1. La valentía de ser jóvenes.

Nuestra Orden, ya en sus orígenes, fue un eficaz motor de renovación en la Iglesia y debe continuar siéndolo. Los agustinos estamos en los cinco continentes y desarrollamos numerosas actividades y servicios pastorales, atentos a las necesidades de la Iglesia. Hemos sabido integrar culturas y sensibilidades diversas, manteniendo vivo lo especial, el carisma, el don suscitado por el Espíritu y que vivimos en un tiempo y unas circunstancias determinadas y sin duda complejas. La Orden está cambiando rápidamente y pronto tendrá un perfil diverso al que conocemos. Esto exige de todos nosotros, ya desde ahora y en los próximos años, una reflexión profunda y serena. Juntos encontraremos las formas más adecuadas para «ser» en el mundo, para vivir el carisma agustiniano en el momento actual. Recordamos las certeras palabras del Concilio Vaticano II: «la adecuada renovación de la vida religiosa comprende, al mismo tiempo, un retorno incesante a las fuentes de toda vida cristiana y a la inspiración originaria de los institutos, y una adaptación de estos a las condiciones de los tiempos, que han cambiado».

Leer más

Fuente: periodistadigital.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA ImageChange Image